
El prompt es la instrucción de trabajo
"Prompt" es simplemente el texto que le escribes a un modelo para pedirle algo. Como vimos en la lección anterior, el modelo predice la respuesta más probable dado ese texto. Si el texto es ambiguo, la respuesta que "adivina" también lo será. No hay ningún truco secreto detrás de un buen prompt: es la misma lógica que aplicarías al delegarle una tarea a una persona que no conoce tu contexto y no puede preguntarte antes de empezar.
Por qué "escríbeme algo sobre marketing" no funciona
Pídele a alguien que "escriba algo sobre marketing" y te va a devolver cualquier cosa: un artículo genérico, una lista de consejos, quizás ni siquiera lo que necesitas. Le falta contexto: ¿para quién es? ¿qué tono? ¿qué extensión? ¿con qué objetivo?
Con un LLM pasa exactamente lo mismo. Un prompt vago le da al modelo demasiada libertad para "rellenar los huecos" con lo más genérico posible, que es justo lo más probable estadísticamente. El resultado es un texto que podría servir para cualquiera y por eso no sirve realmente para nadie.
Los tres ingredientes de un prompt que funciona
1. Contexto
Dile al modelo quién eres, para qué es el resultado, y qué restricciones tiene. "Explícame la inflación como si se lo contara a un cliente de 60 años sin formación económica, en tres párrafos, sin tecnicismos" da mejores resultados que "explícame la inflación" a secas.
2. Ejemplos (cuando ayudan)
Si buscas un formato o un tono específico, mostrar un ejemplo vale más que describirlo con adjetivos. En vez de decir "quiero un tono cercano y profesional", pega dos frases que ya tengan ese tono y pide que lo imite.
3. Límites claros
Extensión, formato de salida, qué evitar. "Máximo 150 palabras", "en forma de lista con tres puntos", "sin usar la palabra 'revolucionario'". Cuanto más preciso el límite, menos margen tiene el modelo para irse por las ramas.
Un ejemplo de antes/después
Prompt vago:
Escríbeme un correo para un cliente.
Prompt bien construido:
Escribe un correo a un cliente que lleva dos semanas sin responder una propuesta de presupuesto. Tono cercano, no insistente. Máximo 100 palabras. Termina con una pregunta abierta, no con un "quedo a la espera". No menciones plazos ni urgencia.
El segundo prompt no destaca por sonar más "inteligente": destaca por ser más específico. Y eso es exactamente lo que reduce el margen de error del modelo: menos huecos que rellenar por su cuenta.
Errores comunes al escribir prompts
- Pedir demasiado en un solo prompt. Si mezclas cinco tareas distintas ("resume esto, tradúcelo, hazlo más formal y añade un título"), el modelo suele hacer todas a medias. Mejor dividir en pasos.
- Asumir que el modelo recuerda algo que no le dijiste. Si no incluiste un dato en el prompt (o en la conversación previa), el modelo no lo tiene, aunque para ti sea obvio.
- No revisar la respuesta. El prompt define la instrucción, no garantiza el resultado. Sigue aplicando el criterio de la lección anterior: verifica los datos concretos.
- Prompts gigantes sin estructura. Un muro de texto es tan difícil de seguir para un modelo como para una persona. Organiza con puntos o párrafos cortos por tema.
Practica con el comparador
Este comparador te deja ver, lado a lado, un prompt vago y uno bien construido para la misma tarea. También puedes escribir tu propio prompt y recibir señales simples sobre qué le falta.